El final de una era dorada

Publicado el domingo, 16 de agosto de 2020.

El Estadio da Luz de Lisboa ha sido testigo de la debacle de un grande. En cuartos de final de la Champions League, Barcelona cayó estrepitosamente goleado a manos del Bayern Múnich, con un marcador de escándalo: 8 a 2. Si, leyó bien, 8 a 2.

Podríamos hablar de la inmensa superioridad del cuadro bávaro y la exhibición absoluta de fútbol total que brindó frente al cuadro catalán. Ha sido, por lejos, el resultado más abultado, categórico e inobjetable que se recuerde en la competición europea en los últimos años. Sin embargo, en estas líneas trataremos de analizar lo que sucede actualmente con uno de los clubes más grandes del mundo y el porqué de su caída.

Tras la salida de Frank Rijkaard y Ronaldinho, el Barcelona decidió diseñar una política que consistía en apostar por la identidad histórica del club, contando para eso con personas ligadas y apostando por jugadores formados en la Masía. Por ese motivo, Joseph Guardiola, entrenador de la filial e ídolo como jugador del cuadro culé, fue designado para reemplazar al holandés. El resultado: el proceso más exitoso en la historia del Barcelona.

Guardiola logró recuperar y perfeccionar el estilo que implantara en los noventas el legendario Johan Cruyft. Con un equipo conformado en su mayoría por jugadores de la casa y con un Lionel Messi en su máximo esplendor, los “azulgranas” no solo ganaron todo en España, sino que lo hicieron en Europa y el mundo. El famoso tiki-taka maravilló al mundo entero, sirviendo incluso de inspiración y modelo a seguir para otros entrenadores.

Incluso tras la salida de Pep, Barcelona supo reinventarse y, esta vez, a base de grandes contrataciones, consiguió mantenerse en la elite del fútbol mundial. Con Luis Enrique (otro conocido de la casa) en el banco y con la MSN (Messi, Suarez y Neymar) consiguió ganar su última Champions en la temporada 2014/15. Desde allí en adelante, el Barza se iría alejando sistemáticamente de la filosofía que tan brillantes resultados le había dado.

Inestabilidad en cuanto al técnico, malas contrataciones, poca apuesta por los jugadores surgidos en las inferiores y la insistencia en una generación que pedía renovación a gritos, fue consumiendo, poco a poco, el crédito que tenía el Barcelona luego de años plagados de títulos. Tanto en La Liga como en la Champions, el conjunto culé fue perdiendo autoridad y respeto, pero lo más importante aún fue que, en ese camino, Barcelona perdió su identidad.

Lo sucedido ante el Bayern fue el acabose. El resultado final de todo lo que se hizo mal en Barcelona, desde la dirigencia y el comando técnico hasta los jugadores. Ha sido la forma más dolorosa y vergonzosa en la que un grande toque fondo. Y Barcelona tocó fondo. Tendrá que haber cambios urgentes y radicales para afrontar un horizonte que luce sombrío para los culés.

Redacción: Luis A. López Solano