El soberbio gol del Cuto

Publicado el viernes, 21 de agosto de 2020.

Luis Guadalupe, mejor conocido como “Cuto” es uno de los personajes más populares y queridos de nuestro fútbol. Su paso por distintos clubes del medio son recordados por lo que consiguió y por su carisma. Sin embargo, hay un momento del “Cuto” en el extranjero que pocos recuerdan.

Tras salir campeón con Universitario de Deportes en 1998, Luis Guadalupe dio el salto al fútbol internacional. A inicios de 1999, el lateral derecho, que podía jugar de central e, incluso, en el inicio de su carrera hizo de delantero, emigró a uno de los equipos más grandes de Argentina: Independiente de Avellaneda, que era dirigido por, nada más y nada menos que César Luis Menotti, campeón del Mundo con la selección albiceleste en 1978.

Con la camiseta del “Rojo”, Guadalupe solo pudo jugar tres partidos, todos ellos de central, pero anotó un gol. Por la primera fecha del grupo B de la extinta Copa Mercosur, Independiente visitó a Corinthians un 28 de julio de 1999. El marcador fue 2 a 1 a favor de los argentinos y el segundo tanto lo marcó Guadalupe. De esa forma, el “Cuto” se convirtió en el autor del gol con el cual, Cesar Luis Menotti, obtuvo su única victoria como técnico de clubes en tierras brasileña.

De esa forma, el cuadro de Avellaneda, que tenía en sus filas a Cambiasso, Forlán y Gabriel Milito, sumó sus primeros tres puntos, en un grupo donde también estaban Gremio y Vélez Sarsfield. Asimismo, esa fugaz aparición goleadora con el “Rey de Copas” probablemente le sirvió a Guadalupe para que, a finales de ese mismo año, sea fichado por el FC Malinas Mechelen de Bélgica, club en el que permaneció hasta su regreso a Universitario de Deportes en 2002.

Años más tarde, el ‘Cuto’ Guadalupe se refirió acerca de su paso por el fútbol rioplatense. «Era la primera vez que salía fuera del país y después de una Copa América. Una experiencia bonita. El trato que recibí fue muy bueno. Llegué como lateral derecho y me costó mucho. Me hubiera gustado llegar a Independiente para hacer pretemporada. Sentí la pegada en la parte física con el ‘profe’ Signorini, pero después me adapté y sacaron a Menotti».

En su momento, se habló mucho de su llegada al fútbol argentino. Se dijo que al “Cuto” lo habían vendido con videos de Esidio y que llegó por recomendación del mismo Menotti, quien buscaba un grandote con calidad. Sin embargo, eso no quita que Luis Alberto Guadalupe Rivadeneyra, a base de fe y humildad, tuvo su momento de gloria.

Redacción: Luis A. López Solano