La histórica marca de Reyna a Maradona

Publicado el domingo, 2 de agosto de 2020.

Era 1985, la selección peruana, tras clasificar a dos Mundiales seguidos, participaba en una nueva Eliminatoria enfrentando a Colombia, Venezuela y Argentina. El formato de esa época dictaba que el primero del grupo iba directamente al mundial de México 86’.

El inicio no fue bueno para Perú. Derrota ante Colombia en Bogotá. Un triunfo por la mínima frente a Venezuela en San Cristóbal y un pálido empate con Colombia en Lima. Tras esos resultados, Moisés Barack fue destituido como técnico de la selección, siendo reemplazado por Roberto Chale, ex mundialista en México 70’, quien tenía una sola misión: ganar los últimos tres partidos para que Perú clasifique a un Mundial por tercera vez consecutiva.

La primera tarea resultó sencilla. Rápidamente, el “Niño terrible” ajustó las piezas y la ‘blanquirroja’ derrotó a la “vinotinto” por 4 a 1 en el Nacional. Sin embargo, los dos últimos encuentros eran ante Argentina, que tenía como capitán y figura excluyente a Diego Armando Maradona, el mejor jugador del mundo por aquel entonces. Perú debía ganar ambos partidos, en Lima y en Buenos Aires, para estar presente en la fiesta más grande del fútbol.

En ese partido, Chale echó mano de un jugador que hasta ese momento no había jugado un minuto en las Eliminatorias: Luis Reyna. Cuando los once de Perú saltaron a la cancha, todos se sorprendieron al ver a Reyna como titular en lugar de Julio César Uribe, el “10” peruano. Sin embargo, cuando empezó el encuentro todos se dieron cuenta de la osada estrategia de Chale. Al minuto y medio las cámaras de televisión advirtieron la marca de Reyna a Maradona.

Reyna perseguía insistentemente a Maradona. En el inicio del partido, era normal ver al volante nacional sujetar permanentemente de la camiseta a la estrella «albiceleste». La marca no solo era cuando atacaban los argentinos, sino en todo momento. Cuando el argentino trataba de escaparse, Reyna lo abrazaba y lo hacía trastabillar. Bastaron pocos minutos para que el “10” argentino se dé cuenta que pasaría toda la tarde al lado del “17” peruano.

Aquella tarde, Chale se dio el lujo de sentar en el banco al “Diamante” Uribe porque en el equipo había otras grandes figuras. Por ese motivo, a los ocho minutos del primer tiempo, tras una brillante jugada de Franco Navarro por derecha y una rebotera en el área argentina, Juan Carlos Oblitas venció al “Pato” Fillol para poner el primero y único gol de ese partido. Luego del tanto, el fastidio y la frustración de Maradona creció más de la cuenta, pero la marca no cesó.

Para ese momento, El “Pelusa” ya soltaba con fuerza el brazo con el que Reyna lo tenía tomado desde el inicio del partido. Incluso en los momentos que Perú tenía el balón, Reyna seguía a Maradona. No obstante, hubo una interesante cuestión táctica: la marca aplicada al astro argentino no solo impedía jugar al “Pelusa”, sino que obligaba a sus compañeros al error. Con Maradona fuera de juego, Argentina no tenía ideas, simplemente no sabían qué hacer.

Por momentos, la marca resultaba más que solo posicional, sino que parecía psicológica. Aquel partido, Reyna no solo anuló a Maradona como futbolista, sino que logró exasperarlo como persona, quitándole la concentración para desarrollar su juego. Fue una marca jamás vista. No obstante, hay algo digno de destacar. Reyna nunca metió una patada o usó la fuerza de manera desmedida. La marca de Reyna a Maradona fue total, pero limpia.

Aquella tarde, la última frase que Chale les dijo a sus jugadores en la charla previa al partido fue: “Muchachos, hoy jugamos diez contra diez, porque Reyna y Maradona no juegan”. Han pasado 35 años y aún se recuerda ese partido, por ser nuestra última victoria frente a Argentina por Eliminatorias y por la histórica marca personal de Reyna a Maradona.

Redacción: Luis A. López Solano.