La supremacía alemana en el fútbol de hoy

Publicado el miércoles, 19 de agosto de 2020.

Hace ya 30 años atrás, Gary Lineker, histórico delantero inglés, luego de perder la semifinal de Italia 90’ por penales ante Alemania, pronunció una conocida frase: “el fútbol es un deporte que inventaron los ingleses. Es simple, juegan once contra once y siempre ganan los alemanes”

En la actualidad, esta célebre frase ha tomado mayor fuerza que nunca. Desde su selección hasta sus clubes, Alemania ha demostrado una hegemonía futbolística, basada en un desarrollo físico, técnico y táctico de sus jugadores, ayudados por la tecnología y al conocimiento científico orientado al deporte. El fútbol alemán es, sin duda alguna, potencia mundial en materia futbolística, en todos sus niveles.

Desde el Mundial de Corea-Japón 2002, donde perdieron la final ante Brasil, Alemania trazó un plan para volver a la cima del fútbol mundial. Empezaron a apostar por los procesos largos y por la formación de futbolistas desde divisiones menores. En 2006, cuando les tocó organizar el Mundial, se quedaron en semifinales; asimismo, en Sudáfrica 2010, también se quedaron a puertas de llegar a la gran final.

Sin embargo, en Brasil 2014, alcanzarían el ansiado objetivo: levantar la Copa del Mundo. Con una generación brillante, que poseía experiencia y juventud, los germanos dirigidos por Joachim Löw dieron cátedra en tierras brasileñas. Neuer, Boateng, Kross, Schweinsteiger, Müller, Klose, entre otros, le dieron a Alemania su sexto trofeo Mundial, superando a Argentina en la final y aplastando a la anfitriona Brasil por 7 a 1 en semifinales.

Por si fuera poco, los clubes alemanes también han demostrado una supremacía a nivel europeo. Basta con ver la última Champions League: RB Leipzig dando la sorpresa eliminando al Atlético Madrid y Bayern Múnich destruyendo a sus rivales, a un paso de ganar su sexta “Orejona”. Presión alta, transiciones rápidas, juego colectivo y desequilibrio individual caracterizan a los equipos de la Bundesliga, que hace mucho es de las más competitivas del mundo.

Un caso tangible de la evolución del fútbol alemán es Thomas Müller. Un futbolista con el clásico biotipo alemán y dotado de una capacidad técnica y táctica realmente impresionante. El jugador del Bayern y de la selección alemana cumple todos los registros que hay en el futbol: le pega con derecha, con izquierda, buen control, buena definición, cabecea, buen pase corto y largo, velocidad, desequilibrio y, por si fuera poco, polifuncional.

No cabe duda que, Alemania ha conquistado el mundo a partir de una pelota. Han sido capaces de dar dos de los batacazos futbolísticos más resonantes de los últimos años, humillando a Brasil a nivel de selección; y al Barcelona en cuanto a clubes se refiere. Desde la dirigencia, pasando por los técnicos y hasta los jugadores, los alemanes son, sin temor al error, un modelo a seguir.

Redacción: Luis A. López Solano