Los motivos de la tragedia: Alianza Lima bajó a Segunda División

Publicado el sábado, 28 de noviembre de 2020.

Este sábado, Alianza Lima se completó la jornada deportiva más triste y trágica de su larga historia descendiendo a Segunda División del fútbol peruano luego de 82 años al perder por 2 a 0 ante Sport Huancayo en el estadio Nacional por la última fecha de la fase 2 de la Liga 1 Movistar.

Pero, ¿por qué Alianza Lima llegó a esta situación extremadamente crítica? Existen una serie de razones que se traducen en pésimas decisiones en todos los aspectos que rigen el cuadro blanquiazul. Desde inicios de este año, la dirigencia aliancista, conformada por el grupo de acreedores denominado como el “Fondo Blanquiazul”, realizaron una serie de contrataciones rimbombantes echando mano el mejor presupuesto de Alianza en los últimos años.

Sin embargo, la llegado de mucho de estos jugadores generaron una controversia debido a que, por un lado, muchos de ellos al haber tenido paso por la selección peruana, generaban una gran expectativa para una temporada donde el club íntimo debía afrontar el torneo local y la Copa Libertadores, pero, por otro lado, muchos de ellos también tenían muchos cuestionamientos en el aspecto profesional, por haberse visto involucrados en escándalos fuera del campo.

En el arranque del campeonato, el cuadro “grone” no tuvo los resultados esperados, por lo cual, Pablo Bengoechea fue destituido del cargo de director técnico. Tras esto y casi de inmediato, llegó la pandemia y una para de varios meses en el torneo. De cara al reinicio de la Liga 1, la dirigencia decidió contratar a Mario Salas como nuevo entrenador, con la idea de cambiar el estilo de juego de su antecesor charrúa por un juego más cercano a la tradición del club.

Para ese momento, el plantel blanquiazul se había visto disminuido debido al despido de Jean Deza por indisciplina, y los uruguayos Federico Rodríguez, Adrian Balboa y Luis Aguiar por decisiones técnicas del estratega chileno. Incluso, la directiva de Alianza Lima decidió condonar los actos extradeportivos de Carlos Ascues, Beto da Silva y Alexi Gómez. En respuesta a esto, el club victoriano solo realizó la contratación del delantero chileno, Patricio Rubio.

Pese a todo esto, Alianza aún contaba con un plantel importante para el medio local. No obstante, la ilusión la hinchada por la propuesta del ex entrenador de Cristal se desmoronó rápidamente. Con el arranque de la Liga 1 y de la Copa Libertadores en septiembre, a puertas cerradas debido a la pandemia, el cuadro “blanquiazul” encontró con una nefasta racha, en la que, en 18 partidos, perdió 9 partidos, empató 7 y solo pudo ganar 2 encuentros.

Ya con muchas en contra, los dirigentes íntimos decidieron la salida del estratega mapochino. Sin embargo, la situación era harto complicada. A pesar de la ilusoria goleada ante Melgar bajo la dirección del “Chicho” Salas, que trajo un halo de esperanza en el pueblo aliancista, el equipo volvió a caer en un pozo sin fondo. Ya con Daniel Ahmed en el banco, Alianza nunca encontró repuesta para levantar cabeza y se produjo la debacle en las últimas 5 fechas del torneo.

Alianza Lima solo necesitaba ganar un partido en el tramo final para mantenerse en Primera División, pero solo pudo conseguir un punto de las 15 unidades en juego. Jugadores, comando técnico y dirigentes hicieron todo lo opuesto que merecía uno de los clubes más grandes del país y eso originó que, hoy, Alianza Lima haya perdido la categoría y juegue la Liga 2 en 2021.

Redacción: Luis A. López Solano